Quienes somos?

Hoy, La Fogaina somos un colectivo de 5 socios que trabajamos de forma cooperativa y asamblearia. Nació en un primer momento de una necesidad económica familiar, la necesidad de salir de la precariedad laboral y conseguir una estabilidad que hacía tiempo que no teníamos. Acabábamos de aterrizar en la Garrotxa, era en 2011 y justo entonces descubrí una pasión que no sabía que tenía, hacer pan.

                              

Recuerdo con una sonrisa en los primeros días que empecé a indagar en este mundo panarra, sobre todo vía internet, visitando foros, webs y vídeos; alucinaba con la cantidad de técnicas y métodos que existían, que no podía evitar probar, y convertía la cocina de su casa a cualquier hora del día o de la noche en el laboratorio de un alquimista loco. Fue cuando hice nuestra primera masa madre natural, que todavía hoy nos acompaña cada día en el trabajo. No negaré que el salto de panadero casero profesional fue una locura, un gran paso donde hay demasiados aspectos que no controlas y no los ves venir hasta que te los encuentras de golpe. No vengo de una familia de panaderos, ni he estudiado en la escuela de panaderos Lo que realmente necesitaba, como poder formarme en el extranjero donde sí consideraba que había buen pan y buenas escuelas, ya se me hacía muy difícil: arrastrar a toda la familia en Francia, o Alemania, sin idioma, sin dinero, a estudiar en escuelas normalmente bastante caras ... Así que casi no nos quedó más remedio que tirar a ella de cabeza ... sin saber nadar, sin flotador ni brazaletes ... casi nos ahogamos. Es un oficio duro y el camino elegido no es el más fácil, pero nos mantenemos a flote, y las aguas ya más tranquilas. Suerte de la cantidad de gente que por el camino nos ha ayudado, de muchas maneras, sin ellos no lo habríamos conseguido. Suena tópico, pero es cierto.

                              

Sin embargo y sobre todo, lo que más nos ha importado ha sido la calidad de nuestro producto. Siempre nos hemos preocupado por aprender y mejorar, y por eso hemos visitado y conocido panaderos y panaderías que nos han aportado técnicas, métodos, ilusión y pasión por el oficio. Como la pequeña panadería regentada por un solo panadero, el Stephane, un proyecto precioso del sur de Francia del que casi fuimos un espejo durante los dos primeros años: harinas ecológicas, masa madre, horno de leña y un proceso muy manual. También, tuvimos la suerte de visitar The loaf, un proyecto de panadería efímera en Donosti, con Dan Lepard a la cabeza, un panadero muy experimentado y mejor persona. Nos abrieron las puertas a poder trabajar 3 días codo con codo en el obrador, fue mágico e increíble, la oportunidad de amasar, formar y hornear decenas de panes, vivir el ritmo real de un obrador, compartir charlas con auténticos cracks como el mismo Dan y los panaderos que trabajaban allí: Iban Yarza, con quien hemos coincidido en otras ocasiones; Pablo Conesa, de Sevilla, que estaba de visita, muchos Panarra caseros ..., un auténtico lujo.

                              

Poco a poco, ha ido entrando gente nueva al proyecto, al principio para aprender y ayudar en el obrador, luego para montar la panadería-cafetería en el pueblo y enseguida, para añadir el punto dulce que nos faltaba. Es este un momento importante en nuestra pequeña historia, cuando decidimos, con dos familias más, convertir La Fogaina, en un proyecto cooperativo, donde 5 socios decidimos de manera asamblearia nuestro futuro, gestionando el obrador y la panadería-cafetería con el objetivo de mantener y mejorar nuestra calidad y nuestra producción, y tener un trabajo y sueldo dignos. Nos vamos acercando. Cuando decides convertir un proyecto familiar en un proyecto cooperativo asumes que comienzas a trabajar en equipo, sumando y aportando ideas y energía al proyecto, lo que da fuerza y ​​moral en los momentos difíciles.

                              

Estamos muy orgullosos de lo que hemos logrado hasta ahora, trabajamos duro y tenemos un producto honesto y saludable. La Fogaina es una suma de los que la formamos, por lo que es más viva que nunca. Parece claro que, como hace cada día nuestra masa madre, continuaremos creciendo, con nuevas ideas y aún más sorpresas. Esperamos que disfrutéis de nuestros productos, de nuestro espacio y de nuestro trato ...